El queso azul reduce el riesgo de Alzheimer y demencias
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Contenido de @alejandro_dietista · publicación original
Categorías: nutricion, ciencia de los alimentos
Transcripción
Normalicemos hablar del queso azul como terapéutico, una auténtica joya enmohecida de las cavernas, una fiesta microbiana, bacterias vivas, hongos benéficos, fermentación, péptidos bioactivos. Hablo del queso azul de calidad, como por ejemplo el queso Cabrales en España o el Roquefort en Francia, entre muchos otros tipos. Además, para mí está increíble. Todo esto gracias a los potenciales beneficios del hongo con el que se fabrica Penicillium roquefortii, que sabemos que durante su maduración en cuevas, a partir de su digestión de las grasas y las proteínas, obtenemos péptidos bioactivos de carácter antiinflamatorio. De hecho, acompañar una comida con un pedazo de queso graso se ha visto que baja la proteína C-reactiva postprandial, un marcador de inflamación. Este hongo sintetiza una amplia gama de metabolitos secundarios que ejercen un papel antimicrobiano, antibacteriano y antifúngico. Algunos lo llaman la penicilina natural en microdosis. Metabolitos como la roquefortina, que ayudan a corregir nuestra microbiota. Además, son quesos de calidad de leche cruda de cabra, oveja o vaca de ganaderías regenerativas, extremadamente ricos y densos en nutrientes, como la vitamina K2, que pocos alimentos nos aportan tanta dosis y es una vitamina que rara vez llegamos al requerimiento y precisamente permite evitar la calcificación en las arterias, protegiendo al corazón. De hecho, un estudio en personas suecas mayores de 25 años de seguimiento demostró que un pedazo de queso graso al día, como el queso azul, reduce el riesgo de Alzheimer y demencias. De hecho, varios metaanálisis que recopilan multitud de estudios ya esculpan al queso de los problemas cardíacos, como se pensaba antiguamente con las grasas saturadas. Y no olvidemos que en la ganadería regenerativa los animales se alimentan del pasto obteniendo los nutrientes del mismo que después le devuelven a partir de las heces, cumpliendo así el ciclo de la ganadería regenerativa que captura más carbonos del que los…
Verificaciones de profesionales sanitarios
beahena_dietista — Técnico/a Superior en Dietética · Técnico Superior en Dietética · 1.0 / 5
El texto mezcla algunos datos reales con conclusiones que van muchísimo más allá de lo que permiten los estudios. Por ejemplo, para justificar el supuesto efecto antiinflamatorio del queso se cita un estudio con solo 20 personas y, además, no estudió específicamente queso azul, sino queso cheddar. El resultado observado tampoco permite atribuir el efecto al queso en sí: se compararon dos patrones de alimentación diferentes y habría que valorar también la cantidad y el tipo de grasas de cada dieta. Con 20 participantes, este tipo de estudio puede servir para generar hipótesis, pero no para afirmar que el queso baja la inflamación. También se confunden resultados in vitro con efectos demostrados en humanos y asociaciones epidemiológicas con causalidad. El problema no es hablar de los…
gracialovefood — Técnico/a Superior en Dietética · Técnico Superior en Dietética · 0.0 / 5
¿Y el resto de la alimentación y del estilo de vida de la persona que?
yerai.o.teu.dietista — Técnico/a Superior en Dietética · Técnico Superior en Dietética · 1.0 / 5
El queso azul puede formar parte de una alimentación saludable y aporta proteínas, calcio, B12 y otros nutrientes. También es cierto que la fermentación genera microorganismos y compuestos interesantes, y que el consumo de queso no parece tener el efecto cardiovascular negativo que durante años se le atribuyó. El problema aparece cuando convierte esos datos en efectos terapéuticos: no está demostrado que el queso azul reduzca la inflamación, prevenga el Alzheimer o “corrija” la microbiota. Tampoco que la roquefortina actúe como una especie de penicilina natural en humanos. El Cabrales está para disfrutarlo, no para sustituir al médico con una tabla de quesos.
nemesiscuerpoymente — Técnico/a Superior en Dietética · Técnico Superior en Dietética · 0.0 / 5
Se le olvida añadir que también es un alimento rico en grasa saturada y con alto contenido en sodio. Precisamente no es que sea un alimento recomendado para el día a día. Hay muchos alimentos fermentados y la familia de los hongos que priorizo antes que el queso azul
cruz_ruiz_nutricion — Dietista-Nutricionista · Nutrición Humana y Dietética · 1.0 / 5
La matriz láctea neutraliza el riesgo cardiovascular atribuido a sus grasas; es una fuente excelente de vitamina K2 (protege las arterias) y contiene péptidos bioactivos por fermentación. Ahora llamarlo "terapéutico" es puro marketing. La Proteína C Reactiva no baja de forma inmediata tras comerlo (es un marcador hepático sistémico) y la prevención del Alzheimer observada en Suecia es una correlación observacional con lácteos enteros, no una causalidad probada del queso azul. El hongo Penicillium roqueforti no produce penicilina (la sintetiza P. chrysogenum). La roquefortina C tampoco es un "antibiótico saludable para la microbiota", sino una micotoxina inofensiva en las dosis del queso. Es un alimento denso en nutrientes y muy saludable, pero NO UN MEDICAMENTO.
malnutridos — Investigador/a (PhD / MD-PhD) · Doctor en Química. Licenciado en Ciencia y Tecnología de los Alimentos. · 2.0 / 5
Creo que ponerle un 0 o un 1 es ser demasiado crítico. Me parece que muestra determinadas evidencias y que exagera los resultados, extrapolando más allá de lo que realmente muestran los estudios. Pero creo que, visto el nivel de otros vídeos, los 0 y 1 deberían reservarse para los que mienten deliberadamente y lanzan bulos.
tanyaivanovadiet — Técnico/a Superior en Dietética · Técnico Superior en Dietética · 0.0 / 5
maarriaga22 — Licenciado/a en Nutrición · Lic. en nutrición · 1.0 / 5