Autorregulacion alimentaria en ninos y rol parental
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Contenido de @luiscanamarv · publicación original
Categorías: nutricion, psicologia
Transcripción
Mi hija con tres años y trajo su tesoro. Sigue en acá, porque le dije nosotros no comemos eso. Mamá, yo quiero. Escándalo, berrinche, llanto. Acá no comemos eso. Lo vamos a tirar. Porque esto es basura para el cuerpo. No comemos esto. No le metemos basura al cuerpo. Es así que esto se va a la basura. Cuando un niño se desarrolla en un ambiente que no es alarmista, prohibitivo o condicionante respecto a alimentos, está más en sintonía con sus señales de hambre y saciedad. Por tanto, un pan dulce deja de ser un recurso limitado y preciado que deba aprovecharse al máximo cuando está presente. Los niños son capaces de autorregularse, pero pierden esta habilidad mediante el entorno social y psicológico en el cual se desarrolla. La autorregulación no se enseña, se transmite a través del comportamiento de los padres. Y si hoy eres incapaz de autorregularte, primero tienes que resolver tus verdaderos problemas con la comida. Yo no quiero. ¿Qué pasó, mi amor? Ya no lo quiero. ¿Ya no quieres? No. ¿Ok?
Verificaciones de profesionales sanitarios
yerai.o.teu.dietista — Técnico/a Superior en Dietética · Técnico Superior en Dietética · 4.0 / 5
El mensaje de fondo es bastante sólido. Demonizar alimentos, llamarlos “basura” y prohibirlos por completo puede hacer que los niños los vean como algo especial y aumentar su deseo por ellos. La relación con la comida también se aprende en casa. Le quito un punto porque presenta la autorregulación infantil como algo casi automático. Los niños tienen cierta capacidad de autorregularse, sí, pero también viven en un entorno lleno de alimentos hiperpalatables y señales externas que pueden influir mucho en su conducta.
shelyfitandfood — Técnico/a Superior en Dietética · Dietista · 5.0 / 5
Estoy de acuerdo en no darle chuches a los niños (tengo una hija de 3 años también). Pero jamás sale de mi boca que la comida es caca, basura o porquería. Como padres debemos medir nuestras palabras, si lo estamos restringiendo todo el rato aumentará su curiosidad y más lo querrá probar. La clave está en no darle ninguna connotación, si en un contexto social lo quiere probar que lo haga. Siempre digo: yo no se lo voy a ofrecer, pero tampoco se lo voy a prohibir. Es algo que cuesta pero en nuestras manos está la forma en la que se van a relacionar con la comida el resto de su vida.
juan_revenga — Dietista-Nutricionista · Nutrición Humana y Dietética · 3.0 / 5
Espero y deseo que la capacidad empática que demuestra esta mujer en el contenido (escasa) sea mejor a la hora de explicárselo a su hijo
almapalau — Dietista-Nutricionista · Nutrición Humana y Dietética · 3.0 / 5
Tiene razón, los extremos nunca son buenos, ni la prohibición, ni la permisividad. Aquí lo preocupante es que este vídeo lo haga alguien sin formación especializada en psicología infantil o nutricion pediátrica.
alma3 — Psicólogo/a · Licenciatura de psicología · 4.0 / 5
Los padres son el referente social de un niño y como les impartan las normas tendrá más libertad de elección o más temor. Prohibir dulces no es lo más sano, sin embargo darle la libertad de elegir sabiendo las consecuencias es lo mejor
trilogiadenutricion — Dietista-Nutricionista · Nutrición Humana y Dietética · 5.0 / 5
nutri_daniel — Dietista-Nutricionista · Nutrición Humana y Dietética · 4.0 / 5
marcalemany — Investigador/a (PhD / MD-PhD) · Grado en Biotecnología, máster en biomedicina, doctor en nutrigenómica y nutrición personalizada · 3.0 / 5