El "come como tu abuelo": el bulo que cae esta semana
Los profesionales desmontan la idea de que comer menos veces al día, como antaño, sea sinónimo de salud.
Por Equipo Agora
El bulo de la semana
Esta semana ha circulado en Agora una afirmación del creador nutricionat_ sobre la frecuencia de las comidas y los llamados espacios de descanso digestivo. La idea, resumida, es que deberíamos comer menos veces al día, escuchar lo que el cuerpo necesita y tomar como referencia cómo comían nuestros mayores, con el ejemplo de un abuelo que hacía una o dos comidas diarias.
El mensaje suena razonable a primera vista, pero los profesionales que lo han verificado detectan un problema de fondo: mezcla ideas contradictorias y se apoya en anécdotas familiares y en un pasado idealizado. Por eso lo han calificado como falso. Este es el veredicto.
Frecuencia de comidas y espacios de descanso digestivo — Puntuación media 1.8 / 5 · 14 verificaciones profesionales
Uno de los puntos que más señalan los profesionales es el uso del abuelo como argumento. Recuerdan que comer poco en aquella época respondía muchas veces a la escasez, no a una decisión de salud.
El concepto de descanso digestivo es algo con lo que la mayoría por no decir todos estamos de acuerdo. Pero hacer la recomendación basada en lo que gente que conoces hace o tus familiares creo que no es acertado. Cuando se refiere a su amiga que dice que come sano pero que está comiendo todo el día, habrá que ver el historial de dietas, la alimentacion que tiene esa persona, si es equilibrada y suficiente, su nivel de actividad física…. Y lo del abuelo… en esa época probablemente había escasez, luego comer 1 o 2 veces al día no era por decisión de salud si no por obligación
Otro reproche habitual es que el mensaje va y viene: dice comer menos, pero también cumplir los requerimientos y comer las veces que haga falta. Esa disonancia deja al espectador sin una idea clara.
Un poco más de lo mismo. Generalizar. El mensaje es contradictorio, dice comer menos, luego dice cumplir con los requerimientos, luego dice dos veces, luego dice las veces que necesites al día… va y viene. Y por último compara o contextualiza con la alimentación de su abuelo que probablemente vivió la época de escasez y más difícil de España. Hay pequeños matices reales pero con un batiburrillo de información disonante.
Los profesionales apuntan además a que apelar a lo antiguo como sinónimo de lo mejor es una falacia, y que la salud es una cuestión multifactorial. La clave, insisten, no está tanto en el número de comidas como en la calidad de lo que se come.
Parece una falacia ad antiquitatem, donde lo antiguo o lo tradicional se ve como lo verdadero o más óptimo, en este caso para la salud solo por el hecho de ser antiguo. Pues bien, antiguamente también había adversidades nutricionales derivadas de la escasez que hoy en día es más infrecuente, como el bocio en pueblos de montaña o raquitismo. Lo cierto es que hoy en día disponemos de comida 24/7 y tenemos más disponibilidad (y más barata), pero que tengamos problemas con el sobrepeso/obesidad y comorbilidades asociadas es una cuestión multifactorial que no podemos atribuir solamente a comer 1, 2 o 5 comidas al día. Cada persona hará las ingestas que su actividad física y estilo de vida justifique, pero no es cuestión de comer menos, sino comer mejor. Ah, y no creo que sea buena idea decir eso de "come lo que necesitas, las calorías que necesita tu cuerpo"; ¿quién sabe eso? Desde luego el paciente no y nuestro cuerpo no es una máquina perfecta de datos.
El foco
La nutrición vuelve a ser la gran protagonista de la semana en Agora, con 64 verificaciones concentradas en esta categoría. Es un recordatorio de que los mensajes sobre cómo, cuándo y cuánto comer siguen generando mucho debate y necesitan una mirada profesional.